Luisi Castro: Pido para Güímar el mismo progreso que le dio su árido a toda la Isla

Fuente: Diario de Avisos

¿Papas o turistas, qué queremos en los barrancos?

Mientras el Cabildo tinerfeño insiste en convertir el que hoy es suelo minero en rústico- medioambiental, el Ayuntamiento sigue empecinado en que los barrancos de Güímar se conviertan en suelo estratégico, para entendernos, en suelo turístico. La alcaldesa, Luisa Castro (PP), lleva más de tres años, desde que asumió el bastón de mando tras la moción de censura al socialista Rafael Yanes, elaborando un proyecto integral desde el mar a la cumbre. Una iniciativa elaborada por el arquitecto Juan Carlos Piñeiro que ha sufrido, por la espantada de los inversores extranjeros, un nuevo giro en su planteamiento, aunque, básicamente, siguen proyectándose sobre los cuatro millones de metros cuadrados unas instalaciones turísticas, con capacidad para albergar 15.900 camas.

La gran novedad en este proceso es que la inversión se realizaría a través de una entidad de gestión compuesta por el Gobierno de Canarias, el Cabildo de Tenerife y el Ayuntamiento, las mismas administraciones que están obligadas a ejecutar el proyecto de rehabilitación de las canteras condenadas en la sentencia del caso Áridos del 28 de enero de 2016.


Según el organigrama que la alcaldesa y el arquitecto le presentarán este miércoles a Carlos Alonso, presidente del Cabildo, la denominada Entidad Gestora del Valle será la encargada de la administración de un terreno que deberá cambiar el plan de ordenación para convertir el suelo de uso minero a suelo turístico.
Según Juan Carlos Piñeiro, el arquitecto del proyecto, en este se recoge la canalización de los barrancos de Badajoz y Fregenal, atendiendo a los estudios del Consejo Insular de Aguas, con lo que se realizaría una obra capaz de albergar agua de 100 a 500 años.
El planeamiento de lo que hoy es suelo minero clasificaría ese suelo en estratégico, con hoteles y zonas verdes, como la de un campo de golf de 18 hoyos.
Destaca Piñeiro que en toda la zona la edificabilidad de las 15.900 camas estaría por debajo del nivel del Valle, con lo que se evitaría el impacto visual, comenzando el desarrollo del proyecto integral desde la costa hasta la cumbre, “aunque es lógico que pueda durar años”, reconoció el padre de la criatura, que tras la presentación al Cabildo llevará su idea al Gobierno, a empresarios y a la oposición en el Ayuntamiento.
El ambicioso proyecto, que ni antes ni ahora cuenta con el apoyo del Cabildo, tiene prevista la compra de todo el suelo a unos 200 propietarios, incluido el terreno de las canteras, aunque en este caso se les restaría el pago de la restauración impuesta por sentencia judicial a cambio de ceder sus terrenos y además pagar 75 millones de euros entre todos.
Se ha calculado que el coste de la compra de los cuatro millones de metros cuadrados alcance los 238 millones de euros, mientras que los beneficios de la Entidad Gestora del Valle podrían alcanzar los 114 millones de euros una vez realizada la inversión privada. Según la redacción del proyecto de Piñeiro, esa inversión privada se encargaría de construir un puerto deportivo (ampliando el actual Náutico de El Puertito), abordar la regeneración de la playa cercana a los túneles, y ejecutar un hotel por debajo de la autopista, un parque acuático (antiguo Mimiland Park), un hotel aquarium, un hotel ciudad del cine, campo de golf y suelo destinado a casas agrícolas, que podrán vender sus productos a las instalaciones turísticas o al denominado Caserío del Valle, un punto intermedio entre la cumbre y la costa dedicado al ocio y la restauración.
En la parte alta, donde están las canteras de los hermanos Morales y Antonio Plasencia, la idea es aprovechar los hoyos para embalses que produzcan energía hidroeléctrica, aparte de estar prevista la construcción de una desaladora. Pero para todo ello hay que cambiar la calificación del suelo y el cambio que propone el Ayuntamiento dista mucho del que hoy quiere el Cabildo.

EL REDACTOR DEL PROYECTO TIENE UN AMPLIO BAGAJE INTERNACIONAL

Juan Carlos Piñeiro (Santa Cruz de Tenerife, 1954), licenciado en Arquitectura por la Universidad de Las Palmas, ha dirigido  encargos de relevancia no solo en la isla de Tenerife, sino de ámbito nacional e internacional, como en Egipto, Arabia Saudí, Cuba, República Dominicana o Bahamas. En el año 2007, en República Dominicana abre en la zona paradisíaca de Cap Cana el Hotel Sanctuary, con arquitectura colonial y elementos caribeños. Ese año su hija Irma se incorpora a Arquiestudio, proyectando ambos el Hotel Buenavista Golf, el Hotel Fishing Lodge, en la República Dominicana, y varios hoteles en Egipto.

LUISI CASTRO: “PIDO PARA GÜÍMAR EL MISMO PROGRESO QUE DIO SU ÁRIDO A TODA LA ISLA”

“Yo pido para Güímar el mismo progreso que dieron sus áridos para toda la isla de Tenerife”, afirma la alcaldesa Carmen Luisa Castro, en su afán por convertir a su municipio en turístico.
Castro insiste en que las canteras y los barrancos de Güímar hay que restaurarlos, pero se sigue “preguntando cómo”, cuando, según ella, “todos saben que no hay material suficiente para rellenar esos hoyos”. La alcaldesa remarcó que “los areneros condenados tienen que pagar esa restauración, pero lo mejor hubiera sido quitarles el suelo que hoy sigue siendo minero”, recordó.
Castro no se explica que le pongan tantas pegas a los proyectos de inversiones en ese suelo degradado que ella ha presentado a las administraciones supramunicipales y recuerda que “el Gobierno de Canarias ha firmado una tonga de decretos de inversiones estratégicas y aquí en Güímar no dejan hacer nada”, remarcó con amargura, para añadir que “con la iniciativa legislativa están mareando la perdiz”.

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